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Síndrome
por Israel
Betancourt Cordero
Acerca de que si la figura
está triste, contenta, disgustada, airada, colérica, de buena o de mala
luna, que otorga o que quita. En fin, todas esas agüitas,
al buen decir de los mejicanos,
qué puede esto trascender sobre el verdadero, esencial y escabroso problema.
Pienso yo que eso es dar más protagonismo a esa,
que fue una fugaz y fraudulenta, estrella. Con
esto ahondamos en la hedionda fosa de su egocentrismo, de su afán de ser el
centro del mundo cuando está real, justa y concretamente en la posición que
le hemos robado a Haití, no de lo bueno de ese pedacito del Caribe,
sino de lo peor: el país más atrasado y pobre
del planeta junto con su brujería, sus ton ton macute y los papás Duvalier.
Si miramos a la madre patria,
la Hispania, la Iberia, ¿qué podemos aprender? Tomemos nota de sus historias
pero no para aplacárnoslas como modelos a imitar, muy lejos estemos de eso.
Casualidad, fruto del azar me
atrevo a decir que no. Busquemos en los aspectos históricos: el generalísimo,
caudillo, Francisco Franco Bahamonde, natural del Ferrol o el ferriol,
galleguillo, ¿de quién fue padrino este caudillo?.
No olvidemos las desaventuras, malos tratos y
oportunismos contra los cubanos que procuraban salir de Cuba vía España.
Inmensas cantidades de remesas en dólares debían enviar los familiares
cubanos desde los Estados Unidos, cuando se necesitaba cambiar casi un
camión de pesetas contra un solo dólar estadounidense. ¿Acaso se olvida que
la figura recibía de su padrino caudillo, coterráneo, paisano, colega de
común signo, uno falangista el otro bresnevista, las 12 uvas y los turrones
con buen vino y cava para las navidades cuando estas fiestas tradicionales
estaban prohibidas y perseguidas? Cuando todo país que se considerara libre
prohibía cualquier contacto con este tipejo y digo para los dos.
¿De donde es oriundo el hijo
de don Ramón? No quiero entrar en mucho detalle, pero vuelvo al 2008.
Zapatero, pusilánime, indeciso, falto de carisma e impreciso, su ministro
del exterior Miguel Ángel Moratinos, alias el curro, que su papel de
mediador en los asuntos del Medio Oriente y sus andares por la Unión Europea
no son nada brillantes, viene a interponerse a las decisiones tomadas por el
Consejo Europeo sancionando al régimen. Por ahí hay mucha tela que cortar,
la cual dejo para otra ocasión.
Hoy celebran sarcástica o
estúpida o felizmente un aniversario más de la muerte del caudillo. Muchos
llegaron a pronunciar que Cuba pasaría por lo mismo y tal vez se conformaron
con esta idea. No comparto las comparaciones ni mucho menos las estadísticas
de la probabilidad. Aquí en Europa se urde mucho el argumento,
y digo pretexto, de la falta de liderazgo de la
oposición cubana y de recurrir a las viejas figuras. Se juega con estas
cosas, diríamos en buen lenguaje cubano,
saterías baratas.
Nuestro asunto no es el único,
pero es muy particular para nosotros. Aquí está lo del síndrome del olvido,
de la insensibilidad, de la nostalgia, de la falta de principios, de la
falta de identidad, de quedarnos callados cuando hablan mal e injustamente
de nuestro pueblo y de nuestra gente, de lo que hacemos, de nuestros
combates contra la injusticia y la indiferencia hacia nuestra causa. Y esto
viene de la mentira que vendió la figurita, la estrellita de carnaval, la
que mandaba a pelear a los otros y se quedaba atrás. Esa que tiene más de 10
hijos, que se prostituye aún desde su mortal y hedionda madriguera, esa que
se inventa historias de estoicismo, de heroicidades, de hazañas, de victoria
en victoria, arrogante, perversa pero que se muere de miedo fantaseando que
me quieren matar, que me quieren matar, que me persiguen, que mis enemigos,
de acá y de allá, que nos bloquean, que nos asfixian, que tía Tata te va a
contar, drume negrito que te va comprar una cunita para que te calles ya.
Esta, sencilla y simplemente
no puede ser nuestra agonía. Disfrutemos pues mostrándoles sus ridículas,
torpes y fútiles artimañas. ¿Ganan batallas? ¿Cuáles y de qué talla? Se
robaron las riquezas, trataron de falsear la historia, pero no pueden callar
la voz digna, aplastante y triunfadora de todos los que no doblan sus
rodillas a este infeliz discípulo de Baal y sus sirvientes títeres sin
sueldos.
Israel Betancourt Cordero
Noviembre 30, 2008
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