
Reciclaje ideológico.
Por Elpidio
Morales
¿En qué se ha convertido
Miami? O, mejor dicho, ¿en qué han convertido a Miami?
Sólo basta prender la
televisión y aparecen en la pantalla viejos perros, represores retirados y
cancerberos en reposo.
Dijo Jesucristo una vez: “No
coláis el mosquito pero tragáis el camello”. Nada más cierto para los que se
han apoderado de la media y engañan al Exilio con sus gargarismos de patria,
como acostumbra a decir un buen amigo mío.
Me resultó indignante hace
varios días la entrevista que María Elvira le realizara al señor Héctor
Fabián, consagrado luchador anticastrista que a pesar de sus años,
limitaciones, estrecheces y enfermedades mantiene vigente la lucha frontal y
sin cuartel contra la dictadura de la Habana, al señor Miguel Ángel Suárez,
otro luchador que ha entregado su vida, tiempo y recursos a la misma causa,
y a la señora Miriam Arocena, esposa del prisionero político Eduardo Arocena.
Un equipo de lujo y una combinación de patriotas que pocas veces se ve en
los medios de comunicación y casi nunca en este tipo de programas.
La mala fortuna y la
improvisación hicieron de Maria Elvira life un programa desafortunado. En
primer lugar la falta de preparación de Maria Elvira en un tema tan sensible
y neurálgico como el de los prisioneros políticos en cárceles
norteamericanas, y en especial el caso del compatriota Eduardo Arocena. En
segundo lugar las tristísimas frasecillas ofensivas lanzadas por la
conductora. Primero arremete al señor Héctor Fabián presentándolo como el
hombre que involucró a Eduardo Arocena en la lucha armada contra el régimen
comunista de La Habana, a lo que él sabiamente le repostó: “Eso lo dijo
usted”.
Luego, en su ignorancia sobre el tema, presenta a
Eduardo como responsable de dos “asesinatos” y varias condenas más en un
cartel que apareció más de tres veces en menos de 4 minutos que fue el
tiempo que duró la entrevista. Por supuesto, la señora Maria Elvira no sabe
que esos cargos que ella presentó en pantalla son los que divulga a diestra
y siniestra el régimen castrocomunista de La Habana. A esto responde
magistralmente Miguel Ángel Suárez notando la actitud agresiva de la
reportera en el tema demostrando, en el poquísimo tiempo que les cedió el
programa, que Eduardo Arocena sólo fue condenado por otras razones expuestas
en los archivos del ministerio de justicia y que están en la Internet en el
sitio
www.libertadparaarocena.com.
Podría escribir 20 hojas sobre
este caso particular, pero no derramaré más palabra sobre el asunto porque
es sabido que este panel de lujo no es el favorito de María Elvira u otros
moderadores de la televisión de Miami. ¡Por supuesto que no! Los favoritos
de estos presentadores son los perros “arrepentidos”, los cancerberos en
descanso, los asesinos retirados. Eso son los preferidos: los guardaespaldas
de Fidel, los ministros prófugos, los que les protegían y sostenían en el
poder y, cuanto más cercano estuvieran del dictador mucho más tiempo y nivel
se les dedica en la programación.
Es asqueante ver a estos
personajillos repetir las mismas historias el programa de Ninoska Pérez,
Oscar Haza y Maria Elvira, reciclando relatos amarillistas una y otra y otra
y otra vez. Que si las queridas de esto o el otro, que si los Castro manejan
dinero y cuánto, que si este se acostó con aquella, que si es homosexual,
que si es del bando de Raúl o de Fidel. ¡Pura basura! ¿Qué novedad nos van a
traer ahora? ¿Qué nos dirán que no sepamos?
¿Por qué en vez de recibir a
estos inmorales sin principios que van para donde sopla el viento, no invita
a las verdaderas víctimas, los verdaderos perseguidos del régimen?
Huyendo de Cuba dejé atrás un
estercolero que ha sido recogido en Miami. Ya no tengo para dónde escapar
pues me han infestado a Miami de comunistas reciclados.
Elpidio
Morales.
Miami, 13 de
diciembre de 2008.
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