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Aviso: Reconocimiento y
participación es el camino.
Por: Ing.
Dionisio de la Torre, Jr.
Miami, Agosto 25, 2010.
Producto del sacrificio y dedicación patriótica de miles de cubanos al fin
hemos visto señas de debilitamiento del régimen castrista, luego de duros
tiempos de conspiraciones, alzamientos, desembarcos y respuestas guerreras a
los desmanes de los castristas y pagando un alto precio por restaurar la
democracia en Cuba, al fin podemos ver como el arcaico sistema tiene que dar
pasos atrás y reconocer, sino directamente al menos por las acciones, a una
oposición que tomando las enseñanzas pasadas ha exigido sus derechos civiles
y humanos.
Luego del enfriamiento de las acciones bélicas dentro y fuera de Cuba con el
objetivo de reinstaurar la vida democrática en Cuba, vimos con alegría el
surgimiento de un movimiento nacido en las cárceles castristas, nos
referimos al movimiento de los defensores de los derechos humanos, y a
partir de este, otros cubanos con diferentes líneas de pensamiento se
incorporaron a la lucha y denuncia de violaciones civiles y humanas. Muchos
no creían que esto era posible, muchos llegaron hasta dudar de los hombres y
mujeres que formaban este tipo de lucha pacífica, pero el tiempo y la
perseverancia de los verdaderos opositores y defensores de estos derechos
han visto que tenían gran parte de razón y a pesar de algunos tristes casos
hemos visto a muchísimos opositores elevar sus demandas y pagar un precio
muy alto por defenderlas
.
Este movimiento pacifista, que solo reclama vivir en un mundo normal y de
justicia social ha sido atacado por amigos y enemigos del régimen castrista,
pero ellos han probado que pueden estremecer y poner a pensar a los tiranos.
Hemos visto que desde el asesinato de Orlando Zapata Tamayo la situación
cambió en Cuba. Hasta los indolentes de costumbre tuvieron que reconocer el
abuso cometido y que, a sabiendas que no era el primero ni será el último de
los abusos, ya era hora de plantarse firmes ante los Castro. La firme
posición tomada por Las Damas de Blanco y las Damas de apoyo son otro punto
que mostró al mundo de lo que son capaces los castristas y que pese a todas
las dificultades y atropellos sufridos salían a la calle mostrando su
descontento y denuncia. La huelga de Fariñas, fue el puntillazo final a la
voluntad del régimen, estas tres acciones precedidas de un movimiento
opositor serio puso a pensar al actual casi gobernante cubano y lo llevó
nuevamente debajo de las sotanas católicas a buscar una solución al problema
y que por una tremenda habilidad política le ha salido muy bien si la
oposición cubano lo permite.
Con los acuerdos o mediaciones realizadas por la jerarquía católica y el
régimen, como quiera llamársele, ha salido un nuevo problema para la
oposición cubana, con la expatriación de los presos políticos y la demora en
liberar a los que desean quedarse, demora que está bien planificada, pues es
difícil para un hombre condenado a 20 años de prisión ver que otros parten a
la libertad y que realmente él no tenga garantías que el gobierno cumpla su
palabra y el temor si es liberado de no ser detenido nuevamente si continua
en sus reclamos, difícil situación además de la presión familiar, pues les
permiten llevarse hasta los parientes lejanos, muy difícil la decisión y
respetable cualquiera que sea, el nuevo problema para la oposición cubana es
que los que solo defendían los derechos de los presos políticos a ser libres
ya no tienen porque luchar, ni por quien marchar, ni por quien ayunar, ahora
¿que van a hacer?
De una forma u otra la verdadera oposición ha triunfado, pese a que el
régimen y la jerarquía católica no lo han reconocido y con alegría vemos
como personas retoman sus vidas en sus manos nuevamente y las tribulaciones
de familia se encaminan a otros lares, pero ¿Cómo quedan Cuba y los cubano?
No ha surgido nada que garantice la mínima libertad individual, no existe el
menor asomo de democracia y justicia, quizás algunos se conformen con tan
poco, los que se conformen, pues que no se llamen opositores, que se pongan
otro nombre, pero no opositores.
La lucha pacífica tiene como objetivo fundamental dos elementos básicos, uno
es mostrar públicamente el descontento ante la actuación del gobierno y
provocar un cambio en el régimen o por lo contrario exponer el carácter
represivo del gobierno y si así fuere mantener la presencia pública pese a
los castigos y abusos de ese gobierno. Ya vemos que los Castros no están
dispuesto a mejorar y facilitar el paso a la democracia. El otro objetivo es
que si el gobierno cede ante los pedidos de la oposición es un
reconocimiento de dicha oposición y una debilidad del sistema, por tanto la
oposición tiene que aumentar sus demandas y exigencias hasta lograr los
cambios necesarios para democratizar a Cuba, que es el caso específico.
Cuidado con el cambio, si la oposición no mantiene y amplía su presencia en
las calles y lugares públicos, si ante estas negociaciones con los presos
políticos, muestra de debilidad de los Castro, la oposición no se solidariza
y consolida exigiendo su reconocimiento y participación en la vida política
de Cuba, los Castro ganaron nuevamente, pues los que se opusieron y fueron
condenados abandonan el país, los otros siguen presos y no existe la
presencia pública de otros opositores y movimientos opuestos al régimen, ¿De
qué forma se producirá el cambio hacia una verdadera democracia? Se
producirá el cambio como está siendo obligado a hacerlo la dinastía de los
Castro por los intereses externos y comerciales, producirán el cambio con
los opositores escogidos, de los que ya conocemos algunos tanto dentro como
fuera de Cuba con la aprobación de los americanos, los europeos y la
bendición vaticana.
Cuidado con el cambio, pues sin la eliminación total del régimen y
pensamiento castrista, sin la eliminación del control del partido comunista
no será posible un verdadero rumbo a la democracia, los verdaderos
opositores que quieren más para Cuba solo les queda un camino: subir la
parada como lo hicieron Gandhi y Luther King, exigir todos sus derechos no
unos pocos, solo les queda demandar abierta y públicamente el reconocimiento
y participación en la vida política del país. Reconocimiento y participación
es el camino.
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