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LOS MINEROS CHILENOS.
Jesús J Chao.
El rescate casi milagroso de los 33 mineros chilenos enterrados en vida en
la mina San José, llenó de justo orgullo a toda la nación bajo el liderazgo
de su presidente Santiago Piñera quien permaneció día y noche junto a su
esposa al pie del orificio por donde fueron saliendo uno a uno, como en un
prologando parto de la madre tierra, los 33 mineros después de 70 días de
estar encerrados a 2000 pies de profundidad en las entrañas de la tierra.
Fue un día de acción de gracias y de un júbilo indescriptible donde
repicaron las campanas de las iglesias de Chile al salir de su encierro el
primero y el último de los 33 mineros. No era para menos, esos mineros
honraron su extirpe manteniéndose unidos y con una moral e integridad tan
alta que hasta se negaron a tomar fármacos para copar con la estrés y la
depresión que conlleva al enfrentarse ante una situación tan extrema como es
la de estar prácticamente enterrados en vivo.
El mundo entero se unió y acompañó al pueblo chileno en sus avatares y
regocijos, y más personas vieron el rescate de los mineros que la llegada
del primer cosmonauta americano a la luna.
Sin embargo, aunque su canciller Alfredo Moreno ya había alabado al país
norteamericano por haber “respondido al pedido de ayuda de manera inmediata”
frente al accidente en la mina San José, correspondía al presidente Piñera
expresar su agradecimiento a los americanos al consumarse con éxito la
operación de rescate y reconocer ante el mundo que fueron compañías y
técnicos de Estados Unidos los que hicieron posible, con la ayuda de Dios,
de que se consumara el milagroso rescate.
Fueron compañías privadas americanas quienes junto a ingenieros de la NASA
efectuaron con éxito el rescate de los mineros chilenos, algunas de las
cuales lo hicieron generosamente pro-bono a pesar que el presidente Piñera,
con una fortuna de más de dos mil millones de dólares, podía haber cubierto
con su propio dinero y sin gran esfuerzo los $10 millones que ha costado la
operación del rescate.
Las compañías de Pennsylvania, Schramm y Center Rock construyeron los
equipos y los taladros usados para llegar a donde se encontraban los
mineros.
Por otra parte, la compañía UPS llevo de Pennsylvania a Chile 13 toneladas
de equipos para perforadoras en menos de 48 horas y sin cobrarle al gobierno
chileno un solo centavo. Otra compañía americana donó a los 33 mineros los
espejuelos especiales a un costo de $400 cada uno para evitar daños a su
retina una vez que saliera a la luz del día.
Expertos americanos de las compañías Layne Christensen de Wichita Kansas y
su subsidiaria, Geotec Boyles Bros. manejaron las maquinarias y taladros que
agrandaron el diámetro del túnel que llegaría al sitio donde estaban los
mineros haciendo posible su rescate. Para esa labor trajeron a Jeff Hafrt de
Denver Colorado, quien se encontraba perforando pozos en busca de agua en
contrata con el ejército americano en Afganistán
La compañía Atlas Copco Construction Mining de Milwauke, Wisconsin, coordinó
el uso de los distintos equipos que operaban con especificaciones
diferentes.
La Compañía Aries Central California Video de Fresno, California, diseñó
cámaras especiales que fueron bajadas una milla a donde se encontraban los
mineros enviando imágenes televisadas a la superficie.
Zephyr Technologies de Annapolis Maryland, envió monitores que enviaban
reportes de los signos vitales de los mineros para que usaran durante su
ascenso a la superficie.
Fueron los ingenieros de la NASA de Houston los que diseñaron la cápsula
Fénix que fue construida por ingenieros navales de Chile y que condujo los
mineros a la superficie. También aportó la NASA asesoramiento médico,
incluyendo el psicológico, y de dietas especiales, así como los trajes
especiales que usaron para mantener la presión sanguínea de los mineros
estable durante su ascenso a la superficie.
También de Houston tuvieron un papel central una compañía especializada en
equipos “gyros” para medidas de precisión y la compañía Drillers Supply
International cuyo dueño tenía lazos entrañables con Chile donde había
trabajado 25 años. Su compañía sirvió de contratista general para el Plan B
de perforación que hizo posible llegar hasta los mineros.
Y como un ejemplo al mundo, después de trabajar arduamente en el rescate
durante más de 30 días y coronarlo exitosamente, así como llegaron, se
fueron los americanos calladamente para no robar cámaras y para que los
chilenos disfruten a plenitud la gloria de ese rescate histórico.
Nota: Y aunque algunos de nosotros critiquemos negativamente, en
ocasiones, a este gran país ( USA ) y a veces con mucha razón, hay que
reconocer lo grande y noble que son muchas de sus empresas, instituciones y
ciudadanos. Honrar, honra. Honor, pues a quien honor merece.
HAY QUE RECONOCER QUE PIÑERA MOSTRO SER UN GRAN LIDER QUE NO TUVO REPAROS EN
PEDIR AYUDA INMEDIATA DE LOS ESTADOS UNIDOS YA QUE ANTE TODO, LO MAS
IMPORTANTE ERA RESCATAR CON VIDA A LOS MINEROS ENTRADOS A DOS MIL PIES DE
PROFUNDIDAD…
PIÑERA SE OLVIDO DE HONRAR A QUIENES HICIERON POSIBLE UN MILAGRO QUE LO HA
PUESTO A ÉL EN LOS ANALES DE LA HISTORIA UNIVERSAL
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