 |

Cuba:" Los
intransigentes y las estrellas fugaces ".
Por:Pedro
Juan López.
Ex-preso politico radicado en Venezuela.
Se interpreta muy a menudo que la intransigencia es una reacción humana
contraria a todo entendimiento y raciocinio. Pero la intransigencia tiene
otras caras que hay que tener en cuenta. La cara de la razón intransigente
que proviene de las entrañas de la intransigencia de la sinrazón.
La intransigencia es también la reacción honrada sobre algo que se nos
quiere imponer a toda costa, por medio de la fuerza, ya sea con la punta de
una bayoneta o con el tramposo método de la demagogia o el llanto fingido e
irreverente de los que no son capaces de entender, que además de dignidad,
los hombres como los pueblos, tienen principios y saben aferrarse a ellos,
aún cuando la cúpula celestial aquí en la tierra, que sería su último
refugio, le cierra las puertas a la justicia y la libertad.
Es muy fácil para los que no durmieron sobre toneladas de TNT en Isla de
Pinos cuando eran prisioneros del castrismo en la década del sesenta, o
nunca le arrancaron de sus brazos a un ser querido, a un amigo o a un
compañero para llevarlo al paredón; o no haber sido pateado y vilipendiado
en medio de una calle pública por las turbas del régimen el la década del
ochenta o en la Cuba actual, estar ahora ungidos de santones salvadores de
esa alma en pena que se llama castrismo sobre lo cual siempre nos hemos
preguntado y nos seguiremos preguntando ¿ porqué tanta preocupación ahora,
si siempre guardaron silencio con los crímenes que cometían y aún siguen
cometiendo ?
No se vaya a confundir nadie porque soy un cristiano ciento por ciento. Pero
sinceramente, no me quedan más argumentos y me veo en la obligación de traer
aquella frase y aquel hecho de nuestro primer intransigente El indio Hatuey,
cuando le dijo al confesor de aquella fecha, ya tan lejana y que tanto
parecido tiene con los confesores de hoy cuando le mostraba la cruz: -Padre,
si me convierto, y ellos también van al cielo, entonces deje las cosas así,
porque allá me vuelven a dar candela. Pareciera como que la cúpula
eclesiástica de la iglesia católica de Cuba estuviera viendo las llamas en
que se queman los cubanos y en vez de salvarlos les están pidiendo que antes
de morir perdonen a sus verdugos.
La iglesia católica cubana es una Santa, secuestrada por una cúpula
eclesiástica aturdida, manipulada y complaciente, entetada, como dicen los
sicólogos, con la postura de triste recordación de un tal eclesiástico
nombrado Céspedes y otro Sachi, que entre muchas cosas, como entregar a los
cubanos que pedían refugio en la sede del Vaticano y que algunos de ellos
fueron fusilados, le negaban una entrevista a los familiares de presos
políticos que así lo solicitaban.
He aquí porqué existimos los intransigentes.
Por todo lo expuesto es por lo que nos identificamos con el rayo que ilumina
y mata y con la centella que fulmina, y no con las estrellas fugaces que
solo logran alumbrar tímidamente, la oscuridad de la
noche.
VOLVER
|
|