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Lo que viene para
Cuba y los opositores.
Por Ing. Dionisio de la Torre, Jr.
Miami Diciembre 15, 2009.
Los hechos represivos que han ocurrido en Cuba en los últimos días no nos
pueden extrañar a los que ya peinamos canas, ni debería impresionar a nadie
que conozca un poquito de la historia de Cuba en los últimos cincuenta años,
pues esta ha sido la actitud constante y fundamental en el mantenimiento de
un régimen totalitario que por tener que enfrentar a hombres y mujeres que
se le opusieron desde el primer día recurrió a refrán chino que reza,
cabeza cortada, no piensa.
Este refrescamiento de los actos de repudio (yo los llamo de envidia), esta
posición frente a los que cubanos que desde una posición no violenta exigen
derechos básicos en cualquier sociedad civilizada no tiene otra explicación
que el regreso a las trincheras, solo que esta vez ven al enemigo en el
propio patio, ya no es el imperio agresor o los valerosos grupos de cubanos
que regresaban a combatir con las armas en las manos desde tierras de
libertad, ahora son estos cubanos que piden justicia y libertad desde la
misma Cuba y esto para los gobernantes cubanos es el mismo pecado, no
importa que sea cibernético o alguien que habla desde una esquina, da igual,
eres enemigo de la revolución y por tanto te tengo que aplastar.
Estos actos ocurridos ya al final del año no son más que la suma de todo lo
que han reprimido anteriormente, solo que esta vez ha salido a la calle
nuevamente, pues la calle es el nuevo campo de batalla, la época de la
batalla de ideas quedo atrás porque la perdieron, reprimir en los cuarteles
de la seguridad no se ha dejado de hacer, pero no les ha dado resultados
positivos, pues los opositores siguen en su lucha, retoman la lucha
cibernética, donde fueron desplazados y descubiertos, la calle es lo que le
queda y esa batalla no la pueden perder, pues sería el fin del sistema.
Nuevamente el régimen se enfrenta al pueblo, un pueblo lleno de necesidades
y limitaciones, agobiados por el miedo a ese sistema (y con razón),
acostumbrados a no decidir por ellos mismo su futuro a depender de lo que
diga el
máximo líder
para todas las actividades de la sociedad, desde donde voy a nacer hasta
donde me van a enterrar y pese a estos factores y muchos más un grupo de
cubanos alza la voz, pues eso es lo único que hacen y reclaman al único
dueño sus derechos civiles y humanos, esto es la gran falta que cometen,
esta es la gran traición y esto no lo vamos a permitir dicen los viejos y
blancos caciques castristas.
Por los últimos meses a esos viejos y blancos caciques castristas no les
importo que los opositores escribieran denuncias o proyectos, no les importo
que estaciones de radio o televisión en el extranjero publicaran comentarios
o entrevistas de los opositores, creo que lo permitían como muestra de
apertura, no les interesaba lo que los blogueros hacían, pues muy pocos
tienen acceso a Internet en Cuba, en resumen todo lo que existiera a más de
doce millas de Cuba no importaba, pero la calle, la calle es de Fidel aunque
no la limpie y la arregle.
No quiero ser pesimista, pero los anuncios de un regreso de Fidel al poder
públicamente no creo que estén lejos de la realidad, de ahí la importancia
de limpiar la calle de opositores antes que esto ocurra, es tan seria la
situación económica en Cuba, no solamente la falta de productos sino también
el alto grado de corrupción, la depauperación de la sociedad y la moral son
factores que pueden producir un explosión popular y eso sería algo terrible,
pues van a ser reprimidos brutalmente. Precisamente el evitar esa
manifestación pública de cualquier ciudadano o grupo es la tarea básica del
régimen, no por temor a reprimir sino por miedo a perder el poder. Todo este
resurgir de los actos de repudio (totalmente maquinados) es solo en
principio y un mensaje claro a los cubanos y al mundo de que el régimen no
va a ceder en nada, pues cincuenta años de experiencia en reprimir han
tenido la recompensa del poder y premios del mundo ciego, sordo y mudo.
Si para el próximo año presentan y restituyen a Fidel públicamente en el
poder, quedara claro que para la oposición en Cuba (que son los perseguidos)
solo les quedan dos salidas, ser aplastados totalmente o cambiar el
pacifismo por la acción. Si este hecho llegase a ocurrir, el pueblo cubano
tiene que definirse de una vez por todas, rebelarse o aceptar, de rebelarse
tendrán apoyo de cubanos que si quieren a Cuba, pero de aceptar más de lo
mismo, al menos que tengan la dignidad de no pedir limosnas a los parientes
en la Yuma ya que no se la piden al
máximo líder.
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