 |

Entre
concierto y concierto.
Por Ing. Dionisio de la Torre, Jr.
Miami, Febrero 14, 2010.
Durante muchos años los cubanos en diferentes ciudades de este gran exilio
hemos participado en innumerables desfiles y protestas, pero este impulso ha
ido decayendo con el tiempo y las enfermedades y es algo natural, son más de
cincuenta años de dictadura y aquellos jóvenes de ayer ya hoy no lo son.
Pero pese a esta triste realidad cuando es necesario y se llama a la
protesta siempre salen cubanos de diferentes edades a dar la cara ante la
ignominia y la ofensa. En los últimos meses en la ciudad de Miami se ha
convocado a protestar ante músicos y artistas que residen en Cuba, con un
alto grado de participación se ha salido a la calle y ordenadamente dando un
ejemplo de democracia y civilismo se protesto contra esos músicos que
lamentablemente representan al gobierno tiránico de Cuba. Muchos de ellos
que como personas dejan mucho que desear, pues ni siquiera entienden su
grado de esclavitud y defienden y justifican un régimen que los controla a
ellos mismo.
Como muchas organizaciones en el exilio yo no me opongo a que vengan y vean
la libertad que queremos para Cuba, no tengo nada en contra de un
intercambio cultural limpio, defiendo el derecho que este país les da al
concederles visas a mensajeros del odio aunque su música lo envuelva, pero
también tengo el derecho de protestar en contra de los que desde posiciones
privilegiadas mal representan al pueblo cubano, porque el pueblo cubano no
vive de la rumba y la salsa, aunque es utilizada por el régimen para
entretenerlo y sacarlos de la verdadera situación del país.
Pero que debemos hacer entre concierto y concierto, cuál sería la posición
vertical y justa de todos los que participan en esas protestas cuando no
vienen nadie a ofender a esta comunidad. Dándole respuesta a esta pregunta
respondo, ayudar a acabar con la dictadura, creo que es la única respuesta
correcta, pues acabando con la dictadura ya no vendría nadie a dar
conciertos en nombre de los Castros y muchos de nosotros podíamos ir a vivir
a Cuba libremente y cooperar con la reconstrucción del país.
Si entre concierto y concierto, las organizaciones y personas que
voluntariamente se esfuerzan en organizar estas protestas se dedicaran con
la misma fuerza a ayudar a los opositores en Cuba, se acortaría el tiempo
del inminente descalabro Castrista. Si por ejemplo apadrinaran a determinado
grupo opositor en Cuba, si facilitaran las recargas de los celulares a los
opositores en Cuba, si le compraran tiempo en Internet a los blogueros en
Cuba o si le enviaran ayudas de dinero o alimentos a los opositores, seguro
que se haría el trabajo de ellos más fácil, pues todos sabemos que el
régimen no los deja trabajar y aunque quieran a veces no tienen dinero para
ir de un lugar a otro y lo peor, sus celulares están sin fondos y no tienen
correos electrónicos para comunicarse entre ellos dentro del país.
Sabemos que algunas y contadas organizaciones ayudan, no solo a los
opositores, también a los familiares de los presos políticos, lo sabemos,
pero no son muchas. También sabemos de los cortes que se están haciendo en
los Grants a muchas organizaciones, no que los Grants garantizaban mucho
para enviar a la oposición, pues eso violaba las leyes del embargo, pero era
un apoyo para funcionar, por eso creo que entre concierto y concierto
debemos tomar bajo nuestra responsabilidad la ayuda a esos soldados que ya
están en Cuba y luchando.
VOLVER
|
|